Benjamin Lacombe y olvídate de todo lo que sabes sobre gouache



la técnica de Benjamin Lacombe por estherimenta
la técnica de Benjamin Lacombe por estherimenta

La semana pasada no hubo post y esto no puede ser, porque yo me propuse y hasta ahora lo había cumplido, no faltar a nuestra cita semanal, pero tengo una buena excusa, me fui a aprender de la mano de Benjamin Lacombe y La Galería Roja  los secretos de sus oscuras ilustraciones, guarde los pinceles y los gouaches (que conste que a mi me gusta más llamarlas temperas) en la maleta y me dirigí hacía la preciosa primavera sevillana.

No estaba segura de si esta entrada vería la luz, pero ya sabéis que soy una envidiosa mala y después de leer el bonito post de Sami en el que relata no sólo su taller con Benjamin Lacombe, si no también nuestro emocionante encuentro, nuestro cálido abrazo y nuestras divertidas cervezas, no me cupo duda, si bien Sami habla desde una parte emocional, como mi experiencia fue tan parecida yo os hablaré de la parte técnica, pero seré breve.

Lacombe nos hizo comenzar con un enfrentamiento clásico del personaje en ilustración, varias vistas del mismo y un abocetado de su carácter y complexión, una vez ideada la escena y pasada en una mesa de luz a un grueso papel de acuarela, vino la que para mi fue la parte más difícil.

La técnica utilizada por Benjamin es mucho más cercana a la acuarela que a la manera habitual de usar la tempera, al menos la que yo tengo, en colores planos y capas relativamente gruesas, además por si fuera poco para mi cuadriculada mente, nos os podéis imaginar el lastre que supone a veces ciertos condicionantes académicos, terminamos completamente el fondo antes de pasar a la figura. Aplicamos capa tras capa de tempera aguada, en un papel preparado a la manera usual en la acuarela, sacamos texturas laboriosas mediante rayado y difuminado, aprendimos de su paleta de colores y como colofón aplicamos oleo (bueno, yo no, que mi trabajo está sin terminar), oleo para determinados detalles como dar luminosidad o resaltar las sombras.

Y ese ha sido el resumen de tres intensos días, días de excitación, aprendizaje, momentos fantásticos y también, no os voy a mentir, de desesperación, de preguntarme ¿qué hago yo aquí?¿por qué mierda abandoné mi zona de confort?.

Sobre Benjamin Lacombe os diré una cosa, puede gustaros más o menos, lo podéis considerar un genio o detestar su trabajo, yo he escuchado opiniones de todo tipo, pero tiene algo que creo que subyace en la gente que sobresale, es un trabajador infatigable, nunca para de dibujar, se preocupa por lo que hace, ya sea pintar o enseñar, de una manera absorbente, hasta el simple hecho de firmar los libros lo hace con una dedicación absoluta, ahora que para mi ha dejado de ser una persona imaginaria  no sé si me gusta más o menos, lo que es cierto es que le profeso un respeto absoluto.

Y al fin los tres días acabaron, guarde nuevamente los pinceles, los tarros de tempera que ahora se habían multiplicado y me dirigí hacia la lluvia y el renacido invierno granadino.




2 comentarios

  1. Aprender de un genio como Benjamin Lacombe ha estado muy bien... pero nuestro abrazo astromántico ha sido lo más de lo más!!!!!!!! Sin dudarlo ;) Y las risas, las risas en vivo siempre son la leche, jajaja!

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    1. es que tenemos que repetirlo más pronto que tarde, lo mejor del finde ;-)

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